EuroLeague Finals: Olympiacos vs Real Madrid 24/05/2026
Olympiacos, con su dominante juego interior, un Sasha Vezenkov inspirado y el enorme apoyo de su afición, parece estar más preparado para derrotar al experimentado Real Madrid en la final de la Euroliga y conquistar el título.
Apuestas al ganador
Hemos llegado al final del camino de esta edición de la Euroliga y cada vez es más evidente entre los aficionados cierto descontento con el propio formato de la competición y el claro desequilibrio entre una exigente fase regular y una Final Four que, al final, se reduce a un minitorneo decidido por la inspiración individual en un único partido.
Aun así, no hay ninguna duda de que estamos a punto de presenciar un fantástico enfrentamiento entre dos clubes gigantes que persiguen otro importante trofeo para sus ya repletas vitrinas.
Más fácilmente de lo esperado, el Real Madrid derrotó al Valencia en un partido de ritmo altísimo, donde supo aprovechar las debilidades del equipo revelación de la temporada. El conjunto madridista volvió a demostrar su calidad y experiencia, habiendo pasado por situaciones similares en numerosas ocasiones.
Ahora se enfrenta al Olympiacos, que a efectos prácticos actuará como local en esta final y que no tuvo grandes problemas para superar al Fenerbahce en las semifinales.
Aunque el Real Madrid es considerado el “rey” de este tipo de finales, la sensación es que ha llegado el momento de que El Pireo vuelva a celebrar. La clave del éxito pasa por Sasha Vezenkov, que frente al Fenerbahce volvió a mostrar por fin su versión de MVP. Dado que en el pasado no siempre rindió al máximo en los partidos decisivos, esta vez cabe esperar una motivación extra y quizá incluso la actuación de su carrera para quitarse ese peso de encima.
Junto a él, la pareja interior formada por Nikola Milutinov y Jones representa una muralla prácticamente infranqueable. Su fortaleza física y profundidad podrían asfixiar por completo el juego interior del Madrid e imponer un ritmo que no favorece en absoluto al conjunto blanco. Con una afición que convertirá la final en algo muy parecido a un partido en casa, el Olympiacos parece estar más preparado para asestar el golpe definitivo.



