CA Osasuna: Estadísticas, historia y partidos


No todos los participantes de LaLiga son gigantes con millones de presupuesto y una trayectoria cargada de grandes títulos, porque también podemos encontrar entidades más modestas que, a pesar de todo, han conseguido ir ascendiendo hasta el Olimpo del fútbol para verse las caras de igual a igual con los más grandes. Y aquí es, precisamente, donde encaja el CA Osasuna, un equipo con una fuerte identidad navarra y una capacidad de lucha envidiable.
¿Te gustaría saber más sobre este club? Nosotros te vamos a ofrecer las estadísticas del CA Osasuna y te vamos a mostrar el calendario con sus próximos partidos, pero no nos conformamos con eso; también te hablaremos de sus jugadores y recorreremos la historia de un club indispensable para entender el fútbol en nuestro país. ¿Nos acompañas?
El Club Atlético Osasuna es un equipo centenario que, durante su larga trayectoria, se ha consolidado como un referente deportivo de Navarra. Es conocido por su fuerte identidad comunitaria y por su entrega en el campo, su disciplina y, por supuesto, por el apoyo incondicional de una afición siempre fiel.
| 📝 Nombre oficial | Club Atlético Osasuna |
| 🌍 Ubicación | Pamplona, España |
| 🗓️ Año de fundación | 1920 |
| 🏟️ Estadio | El Sadar |
| ⚽ Liga | LaLiga |
| 🧑💼 Propietario | Propiedad de los socios |
| 🏆 Títulos principales | 4 ligas de Segunda División y 7 ligas de Tercera División |
| 🤝 Apodo | Los rojillos, gorritxoak |
¿Te gustaría saber quiénes son los jugadores del CA Osasuna en esta temporada? Nosotros queremos que los conozcas bien y, por ese motivo, hemos confeccionado un listado con la plantilla al completo. Además, te contamos qué posición ocupa cada jugador y cuál es su número de dorsal. Aquí tienes al equipo al completo:
| 👤 Nombre | ⚽ Posición | 🔢 Número |
|---|---|---|
| Sergio Herrera | Portero | 1 |
| Aitor Fernández | Portero | 13 |
| Dimitrios Stamatakis | Portero | 31 |
| Juan Cruz | Lateral | 3 |
| Jorge Herrando | Defensa central | 5 |
| Valentin Rosier | Lateral | 19 |
| Javi Galán | Lateral | 20 |
| Enzo Boyomo | Defensa central | 22 |
| Abel Bretones | Lateral | 23 |
| Alejandro Catena | Defensa central | 24 |
| Raúl Chasco | Lateral | 34 |
| Unai Santos | Defensa | 35 |
| Iñigo Arguibide | Extremo | 41 |
| Mikel Serrano | Defensa central | 42 |
| Lucas Torró | Mediocentro defensivo | 6 |
| Jon Moncayola | Mediocentro | 7 |
| Iker Muñoz | Mediocentro | 8 |
| Aimar Oroz | Mediapunta | 10 |
| Rubén García | Mediapunta | 14 |
| Mauro Echegoyen | Centrocampista | 26 |
| Jon García | Centrocampista | 28 |
| Asier Osambela | Mediapunta | 29 |
| Iker Benito | Extremo | 2 |
| Raúl García | Delantero centro | 9 |
| Kike Barja | Extremo | 11 |
| Moi Gómez | Extremo | 16 |
| Ante Budimir | Delantero centro | 17 |
| Raúl Moro | Delantero | 18 |
| Víctor Muñoz | Extremo | 21 |
| Martín Pedroarena | Delantero centro | 27 |
| Roberto Arroyo | Delantero | 37 |
| Aly Doumbia | Delantero | 47 |
Entidad centenaria con décadas de experiencia que lo han consolidado como un referente deportivo, el Club Atlético Osasuna nació gracias al entusiasmo de los navarros por un deporte que, en aquellos tiempos, comenzaba a asentarse en la península. Hablamos de 1920, año en el que se organizaba una asamblea fundacional en el Café Kutz, en Pamplona.
Pero aquel no fue el primer intento de formar un equipo en la ciudad, ya que, un tiempo antes, se había formado el Sportiva Football Club. Dicha entidad, no obstante, se escindió por cuestiones ideológicas y una parte de sus integrantes fueron quienes fundaron el Osasuna, un nuevo club que recibió, como nombre, este término euskera. Su significado era salud, fuerza o vigor, y definiría muy bien el espíritu de esta recién nacida institución. El nuevo club, pues, no tardó en convertirse en un punto de encuentro para los aficionados navarros al fútbol, sin tener en cuenta temas ideológicos o religiosos. En cuanto a la primera junta directiva, estaba formada por Eduardo Aizpún como presidente, Joaquín Rasero como vicepresidente, Ignacio Perillán como secretario, Inocente San José como tesorero, Francisco Altadill como contador y, como vocales, Miguel Pi, Néstor Aldave, Felipe Azagra y Antonio Leoz.
El primer partido del Osasuna tuvo lugar el 24 de octubre del mismo año y lo enfrentó al Regimiento de la Constitución, una unidad militar de la guarnición de la ciudad, con un resultado de 1-1. Y, a inicios del año siguiente, el nombre completo de la entidad apareció por primera vez en documentos oficiales, aunque su primer escudo no lo adoptaría hasta 1922. Ese también fue el año en el que el club, junto al ayuntamiento de la ciudad, firmaron las escrituras de arrendamiento donde se situaría el campo de fútbol de San Juan. Inaugurado en mayo con un partido contra el Arenas de Guecho, el campo permitió la asistencia de 4000 personas, aunque, solo unos años después, tuvo que ser ampliado para que el aforo llegara a las 9000 personas.
Pero, ¿qué pasa con el aspecto deportivo de aquel primer Osasuna? Hablamos de un equipo amateur que no tardó en establecer cierta rivalidad con equipos como el Tolosa o la Real Sociedad. En 1923, el equipo contrató al alemán Walter Gerbart como entrenador con el objetivo de que implementara una metodología de fútbol más profesional y cercana al estilo europeo. Lo sorprendente es que, dos meses después, el propio Walter se convertía en jugador, lo que lo convirtió en el primer futbolista extranjero del Osasuna.
En 1924, el Osasuna llegó a la final del Campeonato de España de Serie B, todo un hito en aquel entonces. Y, cuatro años después, comenzaba el Campeonato Nacional de Liga de España. El CA Osasuna tuvo que conformarse, en aquel entonces, con el grupo de Segunda División.
Los años 30 no comenzaron muy bien y la cosa no tardaría en ir a peor. De entrada, la renuncia del club a jugar en Segunda durante la temporada de 1920-30, debido a ciertas discrepancias con el grupo en el que estaba asignado, lo hizo descender a Tercera División, aunque eso no les quitó las ganas de avanzar y crecer. Y, entre 1931 y 1933, el equipo volvía a ascender a Segunda, pero no se detuvo en la categoría de plata y, con la ayuda de Julián Vergara, uno de los mejores jugadores de la historia del equipo, logró el ascenso a Primera División en la temporada 1934-35. Por desgracia, un año más tarde, estalló la Guerra Civil y detuvo por completo el crecimiento del Osasuna, que perdió parte de su plantilla.
La guerra terminó pasando y dejó tras de sí un panorama complicado para muchos clubes deportivos. En el caso del CA Osasuna, el equipo se había quedado sin recursos ni estabilidad institucional y no tenía medios para hacer grandes fichajes. Todo esto propició una caída en picado que lo llevó, una vez más, a un estado totalmente amateur, al que tuvo que agarrarse con uñas y dientes para no desaparecer. Compitió en Segunda División durante unos años y, a partir de 1944, llegó a Tercera, una categoría en la que pasó cinco dolorosas temporadas. Aun así, el nombre de la entidad parecía arraigado en el corazón del club, porque resistió y no llegó a desaparecer. Y, al finalizar la temporada de 1948-49, volvió a ascender a Segunda División. En la siguiente temporada, los rojillos se mantuvieron en séptima posición. Poco a poco, las cosas mejoraban.
Llegaron los años 50, una década en la que el CA Osasuna siguió avanzando. En 1953, el equipo ascendía a Primera División tras derrotar al Salamanca en la penúltima jornada de liga, lo que supuso una gran alegría para la afición. Y, durante la siguiente temporada, el club fichó a Sabino Andonegi, un jugador que llegó a anotar 127 goles en 235 partidos. A pesar de eso, el equipo volvió a descender al finalizar la temporada. Pasó dos años más en Segunda y volvió a subir. En esta época llegaron jóvenes jugadores como Pablo Recalde o Adolfo Pérez Marañón. Esto, sumado a los jugadores con los que ya contaba, le dio al equipo la suficiente estabilidad para resistir en la división de oro hasta cuatro temporadas, a menudo ocupando posiciones excelentes.
Los años 60 fueron una década irregular para el CA Osasuna. Comenzó en Primera División, pero, tras concluir la campaña de 1959-60 en la posición 15, volvió a caer a Segunda. Pasó una temporada allí, ascendió de nuevo y resistió otras dos temporadas, obteniendo siempre posiciones muy bajas en la clasificación. Y, a partir de 1963, se estancó en Segunda. Lo peor, no obstante, todavía estaba por llegar: Y es que, tras la inauguración del Estadio El Sadar, los rojillos caían a la categoría de bronce, de la que irían saliendo y entrando el resto de la década y de la siguiente.
No obstante, no todo fue malo en los 70. Aquella fue el inicio de la etapa de Fermín Ezcurra en la presidencia del club, un hombre que fue capaz de transformar el Osasuna para llevarlo a lo más alto. Gran parte del problema del equipo, de hecho, era económico, y Ezcurra fue quien se encargó de mantenerlo a flote hasta que, al finalizar la temporada de 1979-80, se consiguió lo que parecía imposible: el CA Osasuna regresaba, por quinta vez, a Primera División. Parte del mérito, no obstante, fue del entrenador, Pepe Alzate. Este tenía que ser el segundo de Straten Petkovik, pero una serie de problemas burocráticos habían impedido contar con el yugoslavo y Alzate había tenido que ocuparse de todo. En cuanto al equipo, se trataba de un conjunto valiente y ofensivo que incluía nombres como Clemente Iriarte, José Manuel Echeverría o Enrique Martín.
La estabilidad había llegado al club, que tardaría décadas en cambiar de categoría. El Osasuna de Alzate, como se le conocía entonces, ofrecía un juego más defensivo que proporcionó excelentes resultados. Y, en 1985, los rojillos llegaron por primera vez a Europa para enfrentarse a equipos como el Glasgow Rangers o el Warengem belga. Aquel, no obstante, no fue el único hito del club. En un plano más institucional, Ezcurra inauguró, en 1982, las instalaciones de Tajonar, que servirían como academia para trabajar con el fútbol base.
El resto de la década estaría marcada por la llegada de Pedro Mari Zabalza como entrenador y de nuevos jugadores, como Jon Andoni Goikoetxea o Roberto Santamaría. Y, llegados los 90, el conjunto navarro llegó a imponerse al Real Madrid, jugando en el Santiago Bernabéu, por un contundente 0-4. Aquella, sin duda, es una gesta recordada por todos, y fue posible, en gran medida, gracias a los tres goles de Jan Urban y al de Iñigo Larrainzar. También fueron los tiempos de la segunda aventura europea del Osasuna, que llegó a octavos de final para caer ante el Ajax. Por desgracia, pocos años después, el CA Osasuna volvió a descender tras terminar la temporada de 1993-94 en la posición 20, un bache que lo mantendría en la categoría de plata durante unos cuantos años. En la temporada 1996-97, el conjunto estuvo a punto de descender a Segunda B tras una campaña desastrosa.
Tras varias presidencias bastante breves, llegó a la directiva Pedro Pegenaute. El nuevo presidente del club era un empresario de hostelería y un gran aficionado, y su entusiasmo dio un nuevo impulso a un club en horas bajas. De este modo, al final de la temporada 1999-00, el Osasuna experimentó su sexto ascenso y regresó a Primera División. ¿Era la definitiva? Por supuesto que no, pero iba a pasar allí mucho tiempo.
El nuevo milenio iba a marcar la diferencia, y el CA Osasuna lo iniciaba con ilusión y buen fútbol. Con Javier Miranda como nuevo presidente y Miguel Ángel Lotina como entrenador, el equipo logró dos permanencias. En 2002, Pachi Izco llegaba a la presidencia, y la situación del Osasuna mejoró todavía más. Javier Aguirre llegó al banquillo y el Osasuna derrotó al Real Madrid por 0-3. En 2005, los rojillos llegaron a su primera final de la Copa del Rey, aunque cayeron ante el Real Betis. Meses después, el Osasuna cayó en la ronda previa de la UEFA Cup. El equipo, pues, se había vuelto más competitivo, ya que optaba a títulos relevantes por primera vez en mucho tiempo. Y, al finalizar esa misma temporada, conseguía un cuarto puesto en la liga tras derrotar al Valencia por 2-1. Eso, además, se traducía en su clasificación a la Champions League. Aquella fue una aventura breve, pero no sería la única de carácter europeo, porque también participaron en la UEFA Cup. Allí superaron una eliminatoria previa y una fase de grupos. En dieciseisavos vencieron al Girondins de Burdeos, en octavos tumbaron al Glasgow Rangers y en cuartos se impusieron ante el Bayer Leverkusen. Llegaron a las semifinales, aunque allí fueron derrotados por el Sevilla por 1-0 y 2-0 en los partidos de ida y vuelta. Aquella hazaña fue clave para que la IFFHS nombrara al Osasuna mejor club del mundo del mes de diciembre de 2006.
Las siguientes temporadas no fueron tan buenas y, aunque se mantuvo en Primera, el Osasuna tuvo que luchar por la permanencia. En este sentido, siempre hay que recordar las últimas etapas de la temporada 2008-09, cuando Antonio Camacho se hizo cargo del equipo tras que destituyeran a Ziganda. Faltaban solo dos jornadas para que terminara la Liga y el Osasuna tenía que ganar al Barcelona y al Real Madrid si no quería caer a Segunda, una gesta que parecía imposible. Y, aun así, los rojillos consiguieron imponerse a los dos gigantes, con 0-1 contra el Barcelona y con un 2-1 ante el Real Madrid.
La siguiente década vendría marcada por un nuevo descenso y algunos éxitos. Después de todo, comenzó la década con tres permanencias tras vender a algunos de sus mejores jugadores de la cantera. Y, a pesar de que Raúl García volvió cedido en la temporada 2011-12, los éxitos conseguidos en los años anteriores parecían quedar muy lejos. Así, a lo largo de la temporada 2013-14, el cambio de directiva y de entrenador propició un nuevo descenso a Segunda División. Paradójicamente, aquella caída coincidió con la de un muro del graderío sur en El Sadar, lo que causó varios heridos. Los problemas económicos, una deuda y la pérdida de apoyos internos hicieron que Miguel Archanco, presidente entonces, tuviera que dimitir para ser sustituido por una junta gestora. El club pasó tiempos difíciles y la misma participación del Osasuna en el fútbol profesional parecía peligrar. Y, para acabar de rematar, en 2015 estalló el llamado “Caso Vizcay” cuando LaLiga detectó que se habían sacado 2,4 millones de euros de las cuentas del club sin justificación. En cuanto al aspecto deportivo, el club tenía una sanción que le impedía contar con más de 18 fichas profesionales y le limitaba el presupuesto. A pesar de todo, los rojillos resistieron para no descender a Segunda B. Y no solo eso: al finalizar la temporada 2018-19, regresaron a Primera tras terminar en primera posición. Y esta sí que era, al menos de momento, la definitiva.
Durante aquellos tiempos, los ingresos por derechos audiovisuales de Primera División resultaron ser un verdadero salvavidas para el club. A esto había que sumar el talento de la base de canteranos, con nombres como Roberto Torres, Unai García u Oier. El club volvía a recuperar la forma y la ilusión. Así llegó a la última década, en la que todavía tenían que venir algunas alegrías.
El Sadar había sido reformado y el escenario parecía propicio para un CA Osasuna acostumbrado a luchar para salir de las situaciones difíciles. En 2019, el club permitía, por primera vez, que los socios eligieran por votación el proyecto de remodelación del estadio, y más del 90 % de los votos fueron para una reforma integral. Y, en cuanto al equipo en sí, este se había convertido en un rival capaz de poner las cosas difíciles a los demás equipos. Tuvo sus dificultades, como la lesión de Chimy Ávila o el parón de la competición por la pandemia, pero siguió luchando hasta la temporada 2022-23. Fue entonces cuando el CA Osasuna llegó a la final de la Copa del Rey tras eliminar al Betis, al Sevilla y al Athletic Club, aunque no consiguió imponerse al Real Madrid en la final. No obstante, aquel había sido todo un logro y, junto a los excelentes resultados en LaLiga, consiguió clasificarse para la Conference League.
Desde entonces, el Osasuna ha seguido creciendo para convertirse en un rival a tener en cuenta, tanto en la categoría masculina como femenina. Lejos parecen haber quedado aquellos tiempos de oscilar entre Segunda y Tercera, porque, al menos en la actualidad, parece haberse acomodado en la categoría de oro para complicar las cosas a sus adversarios.
Antes de adquirir el nombre actual de El Sadar, el estadio del CA Osasuna fue conocido durante mucho tiempo como Campo de San Juan y, durante la etapa entre 2006 y 2013, recibió el nombre de Reyno de Navarra por patrocinio. En sus orígenes, además, era, sencillamente, el Campo de Deportes Osasuna.
El término “Gorritxoak”, empleado a menudo para referirse a los jugadores y a los aficionados del CA Osasuna, significa, literalmente, “Rojillos”. El motivo por el que se usa es sencillo: hace referencia directa al color rojo de la camiseta del equipo y de la bandera de Navarra. Cabe señalar que también se les llama rojillos, en castellano.
A lo largo de su historia, el club navarro ha ascendido a Primera División hasta en ocho ocasiones distintas. La primera vez fue al finalizar la temporada 1934-35, aunque luego volvió a bajar. El último ascenso se produjo en la temporada 2018-19, cuando terminó como campeón de la división de plata. Desde entonces, el equipo se ha mantenido en Primera División.
La palabra Osasuna, que forma parte del nombre del equipo, es un término en euskera que se puede traducir como “salud”, “fuerza” o “vigor”. De este modo, el nombre del CA Osasuna quiere reflejar estos valores. Dicho nombre, uno de los pocos en lengua vasca, fue elegido para alejarse, de este modo, de los nombres ingleses de los otros equipos de la época.