Rayo Vallecano: Estadísticas, historia y partidos


La del Rayo Vallecano es una historia de lucha y perseverancia de las que sirven como ejemplo e inspiración. Después de todo, estamos hablando de un club de orígenes humildes que, debido a sus logros y a su capacidad de lucha, terminó siendo apodado como “Matagigantes” por la prensa especializada. Además, ha sido cuna de grandes jugadores y se ha ganado, por derecho propio, un puesto en el Olimpo del fútbol español.
Los seguidores del Rayo Vallecano, además, se han mantenido siempre fieles a los colores de su club, al que apodan “el equipo de la clase obrera” por buenas razones. Es posible que estés interesado en saber más al respecto, o que quieras echar un vistazo al calendario con los próximos partidos. Nosotros te daremos eso y mucho más. Sigue leyendo y descubre las estadísticas del Rayo Vallecano, conoce a sus jugadores actuales y adéntrate en su fascinante historia.
El Rayo Vallecano, un viejo conocido de cualquier aficionado al fútbol, es un club madrileño fundado en 1924 y con sede en el popular barrio de Vallecas. Durante gran parte de su historia ha destacado por su carácter humilde y por ser la seña de identidad de la clase obrera local. Cercano a su público, representa, con su vistosa franja roja en forma de rayo, la fuerza de un equipo decidido a no rendirse ante ningún rival, por grande o importante que sea.
| 📝 Nombre oficial | Rayo Vallecano de Madrid S.A.D. |
| 🌍 Ubicación | Puente de Vallecas, Madrid |
| 🗓️ Año de fundación | 1924 |
| 🏟️ Estadio | Estadio de Vallecas |
| ⚽ Liga | LaLiga |
| 🧑💼 Propietario | Raúl Martín Presa |
| 🏆 Títulos principales | 1 título de liga de Segunda División, 2 títulos de Segunda División B, 2 títulos de liga de Tercera División y 1 Copa de Liga de Segunda División |
| 🤝 Apodo | Franjirrojos, Rayito, Matagigantes, equipo de la clase obrera, euroRayo |
Para conocer a fondo a cualquier club, nada como estar familiarizado con su plantilla. Es por ese motivo que, a continuación, te vamos a ofrecer una lista completa con los jugadores del Rayo Vallecano que incluye, además, sus posiciones y sus números de dorsal. Puedes repasarla aquí mismo:
| 👤 Nombre | ⚽ Posición | 🔢 Número |
|---|---|---|
| Dani Cárdenas | Portero | 1 |
| Augusto Batalla | Portero | 13 |
| Juanpe | Portero | 30 |
| Adrián Molina | Portero | 40 |
| Andrei Ratiu | Lateral | 2 |
| Pep Chavarría | Lateral | 3 |
| Luiz Felipe | Defensa central | 5 |
| Abdul Mumin | Defensa central | 16 |
| Iván Balliu | Lateral | 20 |
| Pacha Espino | Lateral | 22 |
| Florian Lejeune | Defensa central | 24 |
| Marco de Las Sias | Defensa central | 26 |
| Sergio Lozano | Defensa | 27 |
| Nobel Mendy | Defensa central | 32 |
| Jozhua Vertrouwd | Lateral | 33 |
| Pedro Díaz | Mediocentro | 4 |
| Pathé Ciss | Mediocentro defensivo | 6 |
| Isi Palazón | Mediapunta | 7 |
| Óscar Trejo | Mediapunta | 8 |
| Randy Nteka | Mediapunta | 11 |
| Gerard Gumbau | Mediocentro defensivo | 15 |
| Unai López | Mediocentro | 17 |
| Álvaro García | Extremo | 18 |
| Fran Pérez | Centrocampista | 21 |
| Óscar Valentín | Mediocentro defensivo | 23 |
| Samu Becerra | Centrocampista | 28 |
| Diego Méndez | Mediocentro defensivo | 29 |
| Marco Román | Mediocentro | 31 |
| Alemão | Delantero centro | 9 |
| Sergio Camello | Delantero centro | 10 |
| Ilias Akhomach | Extremo | 12 |
| Carlos Martín | Delantero centro | 14 |
| Jorge de Frutos | Extremo | 19 |
La creación del Rayo Vallecano se produjo de forma tan repentina como el fenómeno meteorológico que da nombre al equipo. Aparecía un 29 de mayo de 1924, en el domicilio de Prudencia Priego, como Agrupación Deportiva El Rayo. Dicho nombre, idea de Luis González Rubio, parecía el indicado para transmitir fuerza y rapidez. El primer presidente de la entidad sería Julián Huerta Priego, hijo de Prudencia, y su primer terreno de juego iba a ser el Campo de Erillas, un espacio situado en un descampado que tenían que alquilar y acondicionar para jugar sus partidos. Aquellos fueron unos inicios humildes, totalmente alejados del profesionalismo, aunque el equipo tenía ganas de crecer. Así, desde 1931 hasta 1936, este nuevo club participó en el campeonato de la Federación Obrera de Fútbol, entidad recién creada que organizaba campeonatos. El Rayo, igualmente, tenía planeado inscribirse en la Federación Castellana de Fútbol, pero eso fue algo que tuvo que esperar unos años, porque llegó la guerra a España y la actividad deportiva se detuvo en seco.
Pasado el conflicto, pareció que las aguas volvían a su cauce. El club, que había sobrevivido a aquel parón, fue reorganizado y se nombró a un nuevo presidente: Miguel Rodríguez Alzona. Y el 11 de enero de 1940 se producía, al fin, la inscripción del Rayo en la Federación Castellana de Fútbol. Asimismo, aquella fue la época en la que se iniciaron las obras que permitirían al club disponer de un estadio propio. Se trataba del llamado “Campo de El Rodival”, cuyo nombre se debía a la empresa, dedicada al suministro de material eléctrico, que era propietaria del campo. Ese mismo año, el Rayo comenzó a disputar sus primeros partidos en dicho estadio.
Siete años más tarde, se realizó una junta para acordar un nuevo nombre para la entidad. Así, pasaría a ser conocida como Agrupación Deportiva Rayo Vallecano y adoptaría el escudo del Ayuntamiento de Vallecas, abrazando su condición de representante de la población. Y, si tenemos en cuenta que durante la siguiente temporada el equipo ascendía a Tercera División, podemos señalar este punto como el despegue del Rayo.
A lo largo de la temporada de 1953-54, el Campo de Vallecas comenzó a acoger los partidos de Tercera División, además de algunos encuentros del Campeonato de Aficionados. También sería donde se jugarían los encuentros con el ahora llamado Atlético Aviación. Esa fue, además, la última temporada en la que se jugaron algunos partidos en el antiguo Rodival, mientras se reformaba el estadio de Vallecas para ampliar el aforo. El terreno del Rodival, unos años más tarde, sería derribado para construir la Colonia Erillas.
Aquellos eran tiempos sencillos, con un Rayo Vallecano cargado de ilusión. Y quizá fue esto lo que hizo posible que, en 1956, lograra su primer ascenso a la categoría de plata después de derrotar al Nàstic por 5-3. Tres de los cinco goles fueron anotados por Manolo Peñalva, jugador histórico que, años más tarde, se convertiría en entrenador. Durante la siguiente temporada, el nuevo Estadio de Vallecas era inaugurado con un amistoso entre el Rayo Vallecano y el América de Belo Horizonte.
La primera incursión del Rayo en Segunda División duró poco, porque volvió a descender en la temporada 1960-61, donde permaneció hasta 1964-65, cuando consiguió ascender una vez más. En aquella época, Santiago Bernabéu, figura destacada en la historia del Real Madrid, fue nombrado socio de honor. Además, se le impuso la insignia de oro y brillantes del club.
La trayectoria del equipo permanecía sin demasiadas novedades, y poco a poco se adentró en la década de los 70. En 1972, concretamente, se jugó el que sería el último partido disputado en el Campo de Vallecas, que enfrentó al Rayo contra el Barakaldo CF. El encuentro terminó con empate 2-2 y, cuatro días más tarde, el estadio fue cerrado. Según afirmó el presidente del Rayo de la época, Pedro Roiz, las instalaciones estaban en ruinas y en peligrosas condiciones. Así, el Rayo se trasladó al Estadio de Vallehermoso, donde ese mismo año se jugaría el primer partido del equipo contra el CE Sabadell, al que derrotaría por 3-0. Cuatro exitosos años después, el Rayo regresó a un Estadio de Vallecas construido en el mismo emplazamiento del antiguo para disputar el último partido de la temporada 1975-76 contra el Real Valladolid. Aquella fue la temporada en la que Alfredo Di Stéfano se hizo cargo del Rayo, aunque luego sería sustituido por José Antonio Olmedo.
Lo que los aficionados del Rayo no sabían es que, en aquel entonces, iban a ser testigos de uno de los grandes momentos de su querido club. Era la temporada de 1976-77 y había llegado la última jornada, en la que el Rayo iba a conseguir ese último punto que necesitaba al enfrentarse al Getafe. De esta forma, después de no haber perdido ningún encuentro en el Nuevo Estadio de Vallecas, el club conseguía su primer ascenso a Primera División. Lo mejor, no obstante, fue que la siguiente temporada tuvo un estreno arrollador en la categoría de oro y terminó en décima posición. De hecho, la propia prensa deportiva apodó al Rayo como “Matagigantes”, en parte por su capacidad de derrotar a equipos tan importantes como el Athletic Club, el Valencia CF, el Atlético de Madrid o incluso al Real Madrid y al FC Barcelona. El Rayo Vallecano se había hecho notar e iba a pasar tres temporadas consecutivas en Primera División, una etapa en la que jugadores como Alejandro Fernández-Alves Alcázar, José Francisco Gómez Tanco, Antonio Anero, José Rocamora Hernández, Jesús Landáburu, Óscar Raúl González Pentino o Fernando Morena vistieron sus colores.
Llegaron los años 80. El Rayo había conseguido la cifra histórica de 10 000 socios y había fichado a Fernando Morena, pero también había vuelto a Segunda División. Eso no le impidió, no obstante, conseguir su mejor resultado en la Copa del Rey durante la temporada de 1981-82, cuando superó al Real Zaragoza en cuartos de final. Finalmente, fue eliminado en semifinales al ser derrotado por el Sporting de Gijón. Aquella estaba siendo una época ascensor para el equipo, que descendió en la temporada de 1983-84 para volver a ascender a Segunda en la siguiente. Y, a finales de la década, tras nueve años en categorías inferiores, el Rayo volvió a subir a Primera División, con Félix Bardena Sierra como entrenador y con jugadores como Jesús Diego Cota, Ángel Férez o Hugo Maradona. Lamentablemente, aquel éxito solo duró una campaña.
En la cultura popular de España existe un nombre que, para bien o para mal, no se puede separar del Rayo Vallecano, y es el de José María Ruiz-Mateos. Entrada la década de los 90, la entidad se convirtió en Sociedad Anónima Deportiva. Y, en ese momento, el conocido y polémico empresario compró la mayor parte de las acciones, se hizo con el control del club y, para colmo, fue nombrado presidente. Con la ayuda de José Antonio Camacho en el banquillo, el Rayo volvió a ascender a Primera, una nueva incursión en la élite deportiva que duró hasta 1993.
Al año siguiente, la esposa de Ruiz-Mateos, María Teresa Rivero, sucedía a su marido en la presidencia del club, lo que la convirtió en la primera mujer que presidía un club de Primera División en nuestro país. En aquel momento, además, se cambió el nombre del club al de Rayo Vallecano de Madrid y se modificó ligeramente el escudo. Durante esa temporada, el equipo tuvo que jugar la permanencia y, al no lograr los resultados deseados, tuvo que afrontar un nuevo descenso a la categoría de plata. Lograría subir de nuevo al finalizar la temporada de 1994-95 y se mantendría allí hasta finalizar la temporada de 1996-97. Al año siguiente, el Rayo terminó octavo en la clasificación. El ascenso, pues, parecía fuera de su alcance.
Este, sin embargo, llegó durante la temporada de 1998-99, justo cuando el club celebraba su 75 aniversario. El Rayo, además, subía con fuerza. Durante cuatro jornadas de infarto, se mantuvo líder en la clasificación gracias a su plantilla, en la que figuraban nombres como Míchel, Iván Amaya o Julen Lopetegui. Y, gracias a sus logros, y al hecho de ser uno de los equipos con menos amonestaciones, al finalizar aquella temporada fue invitado para participar en la Copa de la UEFA. Era el estreno del Rayo en una competición europea.
Comenzado el nuevo siglo, el Rayo Vallecano tuvo un inicio algo flojo, aunque seguía aferrándose a la permanencia, en parte gracias al buen hacer de Gregorio Manzano. Y, durante su cuarto año en Primera División, fichó a Iriney Santos da Silva y batió un nuevo récord en cuanto al número de abonados, que ahora ya eran 11 000. Lamentablemente, todo eso no sirvió para mantener la categoría y, finalmente, volvió a caer a Segunda. A partir de ahí, comenzaría una campaña desastrosa en la que la inestabilidad del equipo se iba a notar. De hecho, por el banquillo llegaron a pasar hasta tres entrenadores diferentes: Julen Lopetegui, Gustavo Benítez y Txetxu Rojo. El resultado, finalmente, fue el desastroso descenso a Segunda B.
En 2005, fue creada la Fundación Rayo Vallecano, una formación de carácter social que ponía como objetivo ayudar a la gente más vulnerable del barrio con educación y deporte. Poco después, Míchel fue nombrado entrenador. El objetivo de este movimiento era lograr el ansiado ascenso; lamentablemente, el Rayo ni siquiera llegó a los play-off, por lo que Míchel fue destituido esa misma temporada. En la siguiente campaña, Pepe Mel lo sustituiría y traería a Piti, que hasta entonces jugaba en el Hércules. Ahora sí, el Rayo terminaba subcampeón de su grupo, lo que le garantizaba un puesto en los play-off. Consiguió imponerse ante el Racing Club Portuense con una victoria 2-0 y un empate a 2, pero luego se tendría que ver las caras con el Éibar. Y, aunque el partido de ida fue favorable para los vallecanos, que ganaron por 1-0, la derrota por 2-0 en el partido de vuelta les impidió ascender.
La lucha, no obstante, no había terminado. Así, en la temporada de 2007-08, el Rayo se proclamó campeón de su grupo, una vez más. Esta vez, eso sí, consiguió superar los play-off de ascenso y regresó a Segunda División. Durante las siguientes temporadas, llegaron jugadores como David Aganzo o David Cobeño. Este último, portero titular del equipo, recibió el trofeo Zamora y protagonizó un momento espectacular al marcar un gol al Elche desde su portería. Y, durante la siguiente temporada, se mantuvo durante toda la primera vuelta entre las primeras posiciones, aunque la segunda vuelta se les torció bastante. Fruto de esto, Pepe Mel fue destituido y se nombró a Felipe Miñambres como nuevo técnico de la formación vallecana.
El ansiado ascenso, que tanto se le resistía al Rayo Vallecano, llegó al final de la temporada de 2010-2011, y lo hizo en un momento en el que el club parecía haber tocado fondo. Y es que, aquel mismo año, las presiones económicas provocaron que el Rayo fuera vendido, en contra de los deseos de la afición, al empresario Raúl Martín Presa. Este, no obstante, asumió la deuda y se comprometió a pagar los salarios atrasados a plazos. Después de todo, ni los jugadores ni el cuerpo técnico habían cobrado nada durante la última temporada. Quebrado y embargado, el Rayo había estado a punto de desaparecer, pero aquel cambio pareció traer luz y, al finalizar la temporada, se produjo el milagro. La derrota por 3-0 al Xerez garantizaba el ascenso matemático del equipo, que, después de 8 agónicos años, regresaba a Primera División.
Dos meses después, el Rayo Vallecano entraba en Ley Concursal dada la situación económica. Tres días después, Jesús Fraile, gerente del club cercano a la familia Ruiz Mateos, era sustituido por Antonio Fernández Monterrubio.
Por supuesto, aquel no fue el último problema de un equipo acostumbrado a luchar y a sufrir. Al final de la temporada de 2015-16, tras 5 años consecutivos en la élite, volvió a caer a Segunda División. La afición, no obstante, se volcó con su club y lo despidió sin abucheos.
Los siguientes fueron años inestables. El Rayo consiguió ascender de nuevo en la temporada de 2017-18, tras proclamarse Campeón de Segunda División por primera vez en su historia. Después, volvería a caer a la categoría de plata para volver a ascender, una vez más, al finalizar la temporada de 2020-21.
En la actualidad, el Rayo Vallecano ya ha celebrado su centenario y ha logrado regresar a las competiciones europeas, como es el caso de la Liga Conferencia de la UEFA. En cuanto a las competiciones españolas, se mantiene en Primera División, donde su capacidad de enfrentarse a grandes rivales es motivo de respeto. Ahora, solo queda esperar para ver si mantiene su racha o si incluso logra hacerse con algún trofeo de la más alta categoría, una meta que todavía no ha conquistado.
El curioso nombre de este equipo surgió en los inicios del club y fue idea de Luis González Rubio, que quería dotar a la entidad de un nombre capaz de evocar rapidez y fuerza, pero que también recordara lo repentina que había sido la fundación del club.
A lo largo de sus 100 años de historia, el Rayo Vallecano ha tenido varios lemas repetidos por su afición. Algunos relevantes son “Equipo y afición, unidos por un sentimiento”, “Valentía, coraje y nobleza” o el simpático “La vida pirata, la vida mejor”.
Hasta la fecha, la mejor temporada para el Rayo Vallecano fue la de 2012/13. Después de todo, el equipo terminó en la octava posición de LaLiga, con un total de 53 puntos, y eso quiere decir que fue la mejor temporada tanto en clasificación como en puntos de su historia.
Hasta la fecha, el Rayo ha jugado un total de 22 temporadas en la categoría de oro, aunque repartidas en diferentes períodos. El más largo fueron los cinco años consecutivos que pasó en Primera hasta la temporada de 2015-16.