Barcelona activa su candidatura para acoger la final de la Champions de 2029 en el Spotify Camp Nou

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Barcelona activa su candidatura para acoger la final de la Champions de 2029 en el Spotify Camp Nou

Barcelona vuelve a colocarse en el radar de las grandes citas del fútbol europeo. El FC Barcelona, junto con el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, ha remitido a la UEFA la documentación inicial para optar a organizar la final masculina de la UEFA Champions League de 2029, proponiendo el Spotify Camp Nou como estadio.

Eso abre una fase preliminar en la que el organismo europeo analiza la idoneidad de las candidaturas antes de solicitar un dossier completo. El proceso está condicionado a la homologación y aprobación posteriores por parte de la UEFA, un matiz clave tratándose de un recinto aún inmerso en obras.

 

Un trámite que marca el inicio

La UEFA puso en marcha el procedimiento para adjudicar sedes de sus finales de clubes de 2028 y 2029 con una ventana de declaraciones de interés (no vinculantes) y un calendario ya fijado.

En su hoja de ruta, el organismo establece que las federaciones y ciudades interesadas deberán presentar sus propuestas finales, con el dossier completo, antes del 10 de junio de 2026, y que el Comité Ejecutivo designará las sedes en septiembre de 2026. En esa misma lógica, la candidatura de Barcelona tiene por ahora carácter inicial.

La documentación enviada estos días busca permitir a la UEFA evaluar el encaje del proyecto dentro de sus protocolos de decisión. El consistorio barcelonés ya ha dado luz verde a concurrir y a aceptar el marco del acuerdo de ciudad anfitriona que suele exigir la UEFA en estos eventos.

Pero la batalla por una final no se juega solo con voluntad política. La UEFA confirmó que, para el paquete de finales 2028/29, recibió declaraciones de interés de 15 federaciones miembro para distintas competiciones, en un proceso que suele concentrar la pugna en pocos recintos estrella por edición.

En el caso concreto de la Champions masculina de 2029, Wembley (Londres) es el gran competidor del Camp Nou en la carrera por albergar el partido más cotizado del calendario UEFA, una confrontación habitual cuando entran en juego estadios de máxima capacidad y experiencia organizativa.

 

El factor Camp Nou: Obras, licencias y homologación UEFA

La candidatura de Barcelona llega en un momento en el que el Spotify Camp Nou es, a la vez, su gran baza y su gran incógnita. El club insiste en que la candidatura queda supeditada a la homologación y aprobación de la UEFA, un requisito que no se limita al césped.

Incluye estándares de seguridad, accesos, operación del estadio y servicios para una final que moviliza a decenas de miles de aficionados, patrocinadores y medios. Para que la aspiración sea creíble, el estadio debe estar plenamente operativo y certificado con tiempo. El proyecto se apoya en tener el recinto renovado antes de 2029.

¿Qué aporta una final a una ciudad? El precedente reciente en España

Más allá del prestigio, una final europea suele dejar un impacto económico tangible. Bilbao cifró en 52,25 millones de euros el impacto económico total asociado a la final de la UEFA Europa League de 2025, además de estimar un retorno multiplicado por 13 respecto a la inversión pública directa.

El mismo informe recoge que el evento movilizó 85.930 personas y que un 64% de los asistentes pernoctó al menos una noche, datos que ayudan a dimensionar por qué las instituciones se implican. La final se convierte en un acelerador de ocupación hotelera, restauración y consumo en la ciudad.

 

El dossier de junio de 2026 y el pulso institucional

Ahora hay que consolidar la candidatura con el dossier completo en junio, tal como ya adelantó el club en su comunicación pública, y mantener alineadas a las instituciones que la impulsan. Entre tanto, el movimiento de este martes busca enviar un mensaje.

Demostrar que Barcelona quiere competir por un escaparate global y, al mismo tiempo, trasladar a la UEFA que la ciudad está dispuesta a operar el evento con el respaldo institucional necesario. La decisión, en todo caso, no se resolverá hasta septiembre de 2026.
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