En Vallecas respiran con cautela y confían en que el césped aguante ante el Atlético

En Vallecas hay optimismo, aunque todavía con cierta prudencia. En el entorno del Rayo Vallecano confían en que el césped del estadio esté en condiciones para el partido del domingo frente al Atlético de Madrid, un encuentro marcado en rojo tanto por lo deportivo como por todo lo que rodea al estado del terreno de juego en los últimos días.
Las intensas lluvias y el uso continuado del campo han generado preocupación entre aficionados y cuerpo técnico, pero desde el club se transmite un mensaje claro: los trabajos de recuperación avanzan según lo previsto. El objetivo es que el césped llegue al domingo en un estado aceptable, aunque nadie esconde que no estará perfecto. En Vallecas saben que el margen es justo, pero también que no es la primera vez que el campo tiene que pasar una prueba de fuego.
Un detalle que añade contexto es que el Rayo solo ha perdido uno de sus últimos partidos en casa esta temporada, un dato que refuerza la importancia de jugar en su estadio y no verse obligado a un cambio de escenario. Para un equipo que basa gran parte de su competitividad en la intensidad y el ritmo, el estado del césped puede ser un factor clave frente a un rival de tanto peso como el Atlético de Madrid.
Desde el club también recuerdan que LaLiga ha realizado inspecciones periódicas y que, si no surge ningún contratiempo de última hora, el partido se disputará con normalidad en Vallecas. Aun así, el seguimiento será constante hasta el mismo día del encuentro, con trabajos específicos para mejorar el drenaje y la estabilidad del terreno.
Con todo, el mensaje en el barrio es de confianza moderada. Vallecas espera al Atlético sabiendo que el césped no marcará goles… pero sí puede influir en cómo se juega el partido. Y en un duelo tan exigente, cualquier detalle cuenta.


