Champions League: Bodo Glimt – Inter 18/02/2026


Inter afronta un exigente playoff como visitante ante un Bodø/Glimt agresivo, con poco margen para controlar el ritmo o jugar con comodidad. Dado el enfoque físico de Inter durante toda la temporada y sus constantes cifras de faltas, la línea de más de 11.5 faltas encaja de forma natural con la intensidad y las exigencias de este enfrentamiento.
Apuesta en Faltas
Inter no esperaba verse en la necesidad de disputar un playoff de la Champions League para alcanzar los octavos de final, pero esa es la situación en la que se encuentra y ahora no hay margen para errores de cálculo. En su camino está la revelación noruega Bodø/Glimt, un equipo que ya ha demostrado que pertenece a este nivel. Las victorias ante Manchester City y Atlético Madrid en la fase de liga son una advertencia clara, especialmente de cara a un exigente partido en Noruega, donde el ritmo, la intensidad y los duelos físicos son constantes.
Una característica clave del juego de Inter esta temporada ha sido su agresividad inquebrantable, independientemente del rival. En todas las competiciones han cometido aproximadamente 350 faltas, con un promedio cercano a 14 por partido, y esa cifra se mantiene alta incluso en encuentros que controlan con comodidad. En una contundente victoria por 5–0 ante Sassuolo cometieron 11 faltas, mientras que frente a Cremonese alcanzaron las 14, pese a tener el partido totalmente bajo control. En la Champions League, su ejemplo más reciente de alta intensidad llegó ante Borussia Dortmund, donde Inter volvió a terminar con 14 faltas.
Como visitante en Noruega, es poco probable que Inter disfrute de largos periodos de posesión tranquila. En su lugar, necesitará romper el ritmo de Bodø/Glimt, frenar las transiciones rápidas y entrar en duelos físicos en el centro del campo. La velocidad de los locales, sus movimientos precisos y su presión agresiva suelen obligar a los rivales a cometer faltas tácticas, especialmente al intentar detener contraataques. En ese contexto, la línea de más de 11.5 faltas de Inter tiene mucho sentido: su identidad de juego, la presión de una eliminatoria europea y la naturaleza del enfrentamiento apuntan a una Inter muy involucrada en duelos y faltas durante todo el partido.


