El Betis activa el nuevo Villamarín con Acciona y encara la fase que convertirá el proyecto en obra visible

La remodelación del Benito Villamarín entra en un punto de no retorno. El Real Betis ha adjudicado a Acciona la primera parte de la obra del nuevo estadio, un primer paquete de trabajos ligado a la excavación y a la estructura inicial del solar de Preferencia, con la previsión de que el movimiento de maquinaria empiece de forma inminente en Heliópolis.
El paso tiene valor por sí mismo, pero sobre todo porque transforma un calendario de licitación y trámites en una fase ya plenamente ejecutiva del proyecto. El club venía trabajando desde diciembre con tres candidatas, Sacyr, FCC/Sando y Acciona, para la fase de excavación y cimentación, y en las últimas semanas daba ya por inminente la adjudicación de esa parte de la obra.
De la demolición de Preferencia a la primera gran intervención
La adjudicación llega después de que el Betis haya completado la fase previa más simbólica de toda la operación. La demolición de la grada de Preferencia, iniciada el 9 de septiembre de 2025 tras más de un mes de trabajos preparatorios.
Aquella intervención, ejecutada con el objetivo de reducir al mínimo el impacto en el barrio, estaba prevista hasta finales de octubre o noviembre y supuso el arranque material de una reforma que llevaba años madurándose en despachos, estudios técnicos y negociaciones urbanísticas.
Con la grada ya derribada y la parcela adaptándose al nuevo uso, el club está en condiciones de pasar de la demolición a la cimentación del recinto y del edificio anexo previsto junto al estadio. El calendario manejado por la entidad se mantiene, de momento, con mayo de 2028 como horizonte de entrega.
En esa misma comparecencia detalló que el club pretendía ir acompasando la obra en varias etapas, empezando por la excavación y cimentación, para después abordar el grueso de la construcción a partir del verano. El movimiento actual, por tanto, no es una obra menor. Es el primer escalón real de una actuación de largo alcance que marcará la actividad del club durante las próximas tres temporadas.
Un proyecto de 262,3 millones con la vista puesta en nuevos ingresos
La dimensión económica ayuda a medir la relevancia del paso dado. El Betis cifró en 262,3 millones de euros el coste total del proyecto, una cantidad que incluye construcción, equipamiento, honorarios, contingencias, otros gastos e intereses financieros.
Ese esfuerzo inversor se sostiene sobre una idea que el club repite desde hace meses. El nuevo Villamarín no debe limitarse a ser un estadio para los días de partido. La dirección bética plantea un recinto capaz de operar durante todo el año, con más explotación comercial, más hospitalidad premium y un edificio anexo destinado a usos como hotel, clínica y actividades ligadas al bienestar.
En la presentación pública del proyecto, el Betis defendió que el estadio debe optimizar su gestión los 365 días del año y recordó que el 6% del aforo reservado a asientos premium podría concentrar entre el 20% y el 25% de la facturación de entradas, una proporción que el club considera clave para la viabilidad de la inversión.
La Cartuja como sede provisional y escaparate de escala nacional
Ese dato introduce una dimensión extra en la mudanza verdiblanca, porque permite al club sostener la transición en uno de los grandes estadios del país mientras se ejecuta la reforma de su casa habitual. Tras la remodelación de La Cartuja, el estadio sevillano se ha convertido en el tercero de mayor capacidad de España.
No es un detalle menor. La capacidad de La Cartuja y su perfil de gran recinto internacional rebajan parte del coste deportivo y logístico de abandonar temporalmente el Villamarín. El propio club ha activado planes específicos de movilidad y traslado de abonados para amortiguar el impacto del cambio.
Consciente, además, de que el beticismo deja Heliópolis durante un periodo largo, pero no para instalarse en una solución provisional de segunda fila. El club asume la incomodidad de la mudanza porque entiende que la rentabilidad futura del nuevo estadio compensa el peaje del presente.


