Martín Ink reaparece en Nervión y mantiene abierta la vía Ramos para el Sevilla

La frase fue breve, pero suficiente para reactivar una de las operaciones que más condicionan el futuro inmediato del Sevilla. Martín Ink, CEO de Five Eleven Capital y socio de Sergio Ramos en el proyecto para adquirir el club, acudió este domingo al Sánchez-Pizjuán para presenciar el 1-1 entre el Sevilla y el Rayo Vallecano.
A la salida, evitó dar detalles, aunque dejó un mensaje que en el entorno sevillista se interpreta como una señal de continuidad, diciendo que no puede hablar de eso, pero que va todo bien. Su presencia en el palco, junto al momento en que se produce, refuerza la idea de que la opción encabezada por Ramos sigue viva y con trabajo por delante. No se trata de una visita cualquiera.
La revisión de cuentas sigue siendo la gran llave
El siguiente paso no está en el césped, sino en los despachos. La operación continúa condicionada por la due diligence, el examen de la situación económica del Sevilla que debe determinar el alcance real de la inversión necesaria.
Distintas informaciones apuntan a que el grupo de Ramos y Five Eleven Capital ha recurrido a KPMG para profundizar en esa revisión contable, precisamente para acotar el estado financiero de la entidad antes de mover ficha de forma definitiva. Eso explica que, pese al optimismo verbal de Ink, nadie esté dando aún por cerrada la compra.
La prudencia tiene fundamento. En la última Junta General Ordinaria de Accionistas, el Sevilla aprobó las cuentas del ejercicio 2024-2025 con unas pérdidas de 54 millones de euros, respaldadas por el 77,15% de los votos.
El presidente José María del Nido Carrasco explicó que una de las diferencias clave respecto a lo presupuestado estuvo en la partida de plusvalías por traspasos. El club esperaba ingresar 34 millones por ventas de jugadores y finalmente obtuvo 6. Es decir, la tensión económica no es una hipótesis externa, sino una realidad reconocida por la propia entidad, y eso convierte la auditoría en el auténtico eje de la negociación.
Un club que sigue buscando estabilidad dentro y fuera del campo
El momento elegido para la visita de Ink también es importante. El Sevilla empató 1-1 con el Rayo Vallecano en un partido en el que Akor Adams adelantó a los locales y Pacha Espino igualó en la segunda mitad.
El resultado dejó al conjunto andaluz con 31 puntos tras 27 jornadas y con un colchón de seis puntos sobre la zona de descenso, una distancia que no permite hablar de tranquilidad plena, aunque sí de un cierto alivio en comparación con los peores tramos del curso.
En un club con la clasificación todavía bajo vigilancia, cualquier novedad accionarial se lee inevitablemente en clave de futuro deportivo. El empate, además, encaja con una tendencia menos vistosa que concluyente. El Sevilla sigue sumando, aunque le cueste despegar.
Antes de recibir al Rayo que el equipo sólo había perdido uno de sus siete partidos de la segunda vuelta, y los resultados oficiales de LaLiga muestran que el 1-1 del domingo amplió a cinco los encuentros ligueros consecutivos sin derrota.
El Sevilla no está ante una simple especulación de mercado, sino ante una posible reordenación de poder en plena fase de fragilidad económica y reconstrucción deportiva. Y en ese tablero la figura de Sergio Ramos añade una dimensión propia.
El canterano ya regresó al club dieciocho años después de su marcha, de modo que su implicación en una hipotética nueva etapa del Sevilla no se percibe sólo como un movimiento financiero, sino también como una operación cargada de simbolismo para una parte importante del sevillismo.


