Mestalla vuelve a señalar a Corberán, pero el Valencia se agarra a la remontada para tomar aire

Mestalla pasó este domingo de la protesta al desahogo en apenas diez minutos. Con el Valencia por detrás en el marcador y una parte de la grada entonando de nuevo el ya reconocible “¡Corberán, dimisión!”, el equipo de Carlos Corberán terminó firmando una remontada agónica ante el Deportivo Alavés para imponerse por 3-2.
La victoria tiene un valor que va más allá del marcador. El Valencia arrancó la noche con la presión de un estadio impaciente, volvió a verse por debajo en dos ocasiones y, aun así, encontró una reacción tardía que le permite aferrarse a una línea competitiva mucho más sólida que la de su primera vuelta.
Tras este triunfo, el equipo valencianista se coloca con 32 puntos en la duodécima posición, mientras que el Alavés se queda decimosexto con 27, todavía cerca de la zona roja. El margen del Valencia respecto al descenso pasa a ser de siete puntos sobre el Mallorca, mientras que el conjunto albiazul conserva solo dos de ventaja.
Del enfado al alivio en una noche de máxima tensión
Lo que mejor resume lo ocurrido en Mestalla es que el Valencia no remontaba en casa un partido que iba perdiendo desde abril de 2023, cuando le dio la vuelta a un encuentro ante el Valladolid. Eso explica por qué el 3-2 tiene una carga emocional especial para un equipo que lleva meses viviendo entre la urgencia clasificatoria y la exigencia ambiental.
El desenlace, además, se produjo cuando la noche parecía girar en la dirección contraria. El Alavés se había colocado 1-2 en el tramo decisivo y el estadio ya había vuelto a volverse contra su entrenador antes de la reacción final.
No fue una escena aislada. Mestalla ya había cargado contra Corberán hace apenas un mes, en la derrota por 0-2 frente al Real Madrid, cuando la Curva Nord inició los cánticos pidiendo su salida y parte del estadio se sumó a la protesta.
Que la secuencia se repitiera este 8 de marzo, aun en un partido que acabaría con remontada y victoria, confirma que el debate sobre el técnico sigue abierto entre un sector importante de la afición. La mejor noticia para el Valencia es que, al menos por una noche, el equipo consiguió responder sobre el césped cuando el ruido en la grada era más fuerte.
Una reacción que sostiene la segunda vuelta del Valencia
La remontada no tapa todos los problemas del Valencia, pero sí refuerza una tendencia bastante más favorable. En sus ocho partidos ligueros desde el inicio de la segunda vuelta, el conjunto de Corberán ha sumado cinco victorias, un registro que el propio entrenador destacó tras el encuentro.
También por eso la frase más relevante de Corberán no fue estrictamente futbolística. El técnico asumió el foco tras el partido y dejó claro que no se esconde. Dijo que acepta las críticas y que la exigencia no le incomoda, al tiempo que se declaró máximo responsable cuando las cosas no salen bien.
En su lectura del encuentro insistió en que el Valencia hizo méritos para no irse por detrás al descanso, que el segundo gol del Alavés fue un golpe difícil de digerir y que el equipo acabó sacando adelante el choque por fe y compromiso. Su mensaje buscó sostener una idea sencilla. La de que el resultado le da oxígeno, pero no le exime de la presión.
El Alavés agrava su apuro en el estreno de Quique
Para el Alavés, la derrota deja una sensación todavía más amarga porque llegó en el debut de Quique Sánchez Flores y después de haber tenido el partido que quería durante muchos minutos. El técnico madrileño había asumido el cargo esta misma semana, con contrato hasta 2028, y estrenó banquillo precisamente en Mestalla, un escenario de gran carga simbólica para él.
Sin embargo, el 3-2 prolonga la mala dinámica del equipo vasco, que encadena ya cinco jornadas sin ganar en LaLiga tras caer ante el Valencia después de haber perdido con el Levante, empatado frente a Girona y Sevilla y cedido también contra el Getafe.


