El Girona ya prepara su relevo: menos despedidas de las previstas y una transición que no espera al verano

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El Girona ya prepara su relevo: menos despedidas de las previstas y una transición que no espera al verano
El Girona afronta el tramo decisivo de la temporada con dos tareas abiertas a la vez. La primera sigue siendo la permanencia. El equipo de Míchel llega al cierre de marzo con 34 puntos, seis por encima del descenso, y con la referencia interna de los 42 como cifra de tranquilidad.

La segunda, menos visible pero igual de relevante, consiste en dibujar el próximo vestuario. Y ahí el club ya está moviéndose. No tanto para ejecutar una limpieza inmediata, sino para ordenar una transición generacional que ya ha empezado a tomar forma.

 

Un final de curso con dos frentes abiertos

Las cosas, de hecho, han cambiado en pocos días. El debate sobre los veteranos existe, pero no puede contarse ya como una simple cascada de contratos a punto de caducar. Daley Blind ha ampliado su vínculo hasta junio de 2026 y Juan Carlos también seguirá una temporada más, hasta ese mismo verano.

Eso significa que dos de las piezas con más experiencia del grupo, ambas señaladas hace semanas como grandes incógnitas de final de curso, ya no pertenecen al capítulo de las salidas inminentes. Blind, además, sigue siendo un futbolista estructural en el once.

Su ficha oficial le atribuye 27 partidos y 2.303 minutos en LaLiga esta temporada. Juan Carlos, por su parte, mantiene un papel más de vestuario que de césped, con 38 años y sin minutos ligueros hasta ahora, pero el club ha querido conservar su peso interno y su perfil de guardameta de confianza.

 

Los veteranos ya no significan lo mismo

Por eso el verdadero relevo generacional del Girona no debe leerse solo en clave de contratos, sino de jerarquías y funciones. David López sigue representando muy bien ese cambio. A sus 36 años, continúa siendo una referencia de oficio y lectura táctica, pero su presencia competitiva se ha reducido mucho.

Su perfil oficial refleja solo cuatro partidos y 203 minutos, y lo sitúan ya en un rol secundario, muy útil como guía para los más jóvenes, aunque con su contrato acabando el 30 de junio y con la sensación de que su etapa en Montilivi se acerca al cierre. El caso de Axel Witsel, en cambio, se mueve en dirección opuesta.

El belga, también de 37 años, firmó por una temporada más otra opcional, suma 23 partidos, 1.822 minutos, un 90% de acierto en el pase y ha dejado claro en una entrevista que quiere seguir un año más. En su caso, la edad no apunta tanto a salida como a continuidad competitiva.

Si hay un nombre que resume mejor que ninguno ese fin de ciclo en cámara lenta, ese es Cristhian Stuani. El uruguayo tiene 39 años, ha participado en 13 partidos de Liga y ha marcado 3 goles en solo 216 minutos, una producción muy alta para un delantero con un papel ya más específico que central dentro de la rotación.

No hace falta forzar la emoción para entender su lugar en el club. Stuani no es solo uno de los veteranos de la plantilla, sino la figura que mejor conecta el Girona del primer ascenso con el Girona que ha llegado a competir en Champions y que ahora vuelve a pelear por asentarse en Primera.

 

El relevo ya está en marcha dentro del proyecto

También la portería ilustra que el relevo no se limita a los nombres que podían acabar contrato este junio. Juan Carlos ya ha renovado, sí, pero el club ha incorporado a Rubén Blanco, de 30 años, hasta junio de 2026.

El exguardameta del Marsella todavía no ha debutado en Liga, según su ficha oficial, pero su llegada confirma que el Girona ha querido reforzar una posición sensible con un futbolista en plena madurez competitiva.

Y, más allá del corto plazo, la apuesta de futuro aparece en la misma demarcación con Vladyslav Krapyvtsov. El ucraniano, de 20 años, ha firmado hasta 2029. El mensaje es claro: en Montilivi conviven la urgencia del presente y una inversión progresiva en perfiles más jóvenes.

Ese mismo patrón se repite en el ataque. El Girona ató el pasado verano a Abel Ruiz, de 26 años, hasta 2029, y en las últimas semanas ha oficializado la llegada de Vladyslav Vanat, de 24, con contrato hasta la temporada 2029-30. No son movimientos menores ni simples apuestas de escaparate.

El club presenta a Vanat después de una campaña de 21 goles con el Dinamo de Kiev y 43 tantos en 81 partidos con el primer equipo ucraniano, mientras que Abel Ruiz llegó con un vínculo largo, edad de crecimiento y experiencia europea.

Dicho de otra manera, el Girona no está esperando a que sus veteranos se marchen para pensar el relevo; ya está trayendo y consolidando delanteros que deberían sostener la siguiente fase del proyecto.

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