Oso ya vale más y puede blindarse aún más: El Sevilla se juega puntos y patrimonio ante el Valencia

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Oso dispara su valor y el Sevilla afronta un partido decisivo contra el Valencia

La temporada del Sevilla ha dejado pocas certezas, pero una de ellas lleva meses creciendo a la vista de todos. Joaquín Martínez Gauna, Oso, lateral izquierdo de 22 años nacido en Torrevieja, ha pasado de ser una solución de emergencia a convertirse en una de las noticias más estimulantes del curso para el equipo de Matías Almeyda.

Se estima ya un valor de mercado de 5 millones de euros y un contrato hasta el 30 de junio de 2027. Lo que explica por qué su nombre ya no solo pertenece al debate deportivo, sino también al económico.

 

De promesa útil a pieza con precio de mercado

Oso debutó en LaLiga precisamente ante el Valencia, en Mestalla, en un partido en el que el Sevilla se adelantó y acabó dejando escapar la victoria con el 1-1 final en el descuento. Tres meses después, el mismo rival vuelve a cruzarse en su camino, esta vez en el Ramón Sánchez-Pizjuán, en una cita fijada por el club para el sábado 21 de marzo a las 21:00.

El contexto es mucho más exigente. El Sevilla llega tras caer 5-2 ante el Barcelona, un frenazo que cortó su dinámica positiva y aumentó la sensación de urgencia alrededor del encuentro. La evolución del canterano no se entiende solo desde la confianza del entrenador, sino también desde los números.

Oso suma 14 partidos oficiales y dos asistencias con el primer equipo, ya asentado como una de las mejores noticias llegadas desde la cantera. Frente al Barcelona marcó su primer gol con la camiseta sevillista y asistió a Djibril Sow, con lo que elevó a cuatro sus participaciones de gol en la temporada 2025/26.

Para un lateral que ha irrumpido en la élite hace apenas unos meses, el dato explica por qué su irrupción ha dejado de ser anecdótica. También su cotización ha seguido una curva ascendente muy poco habitual.

En enero, Oso había pasado de estar tasado en 200.000 euros a finales de junio a alcanzar los 2 millones tras su irrupción en el primer equipo. Dos meses más tarde, las especulaciones le colocan ya en 5 millones.

No es un salto menor. En muy poco tiempo, el Sevilla ha visto cómo un futbolista de cantera se convertía en un activo con valor de mercado reconocible, algo especialmente sensible en un club que afronta el futuro con la necesidad de vender bien y fichar a bajo coste.

 

Un partido con impacto en la tabla y en la cláusula

En ese escenario aparece el dato contractual que ha disparado el foco sobre Oso esta semana. Su cláusula de rescisión actual es de 15 millones de euros y el contrato prevé una subida a 20 millones cuando alcance una cifra concreta de partidos con el primer equipo en los que participe al menos 45 minutos.

Oso está a medio partido de alcanzar ese siguiente escalón. Dicho de otro modo, el choque contra el Valencia puede mover al mismo tiempo la clasificación del Sevilla y la protección contractual de una de sus apariciones más valiosas del curso.

La importancia competitiva del encuentro ayuda a entender por qué el asunto ha cobrado tanta fuerza. El Valencia está en la 14.ª plaza con 32 puntos y el Sevilla en la 15.ª con 31, ambos tras 28 jornadas. Es decir, un punto separa a dos equipos obligados a mirar más hacia abajo de lo que desearían.

Siendo así, la posible presencia decisiva de Oso no se interpreta solo como una curiosidad de mercado, sino como una variable real en un duelo directo por la tranquilidad. El partido llega, además, justo antes del primer parón internacional de 2026, lo que multiplica su peso emocional y clasificatorio.

 

Renovación en carpeta, sin perder la perspectiva

La otra derivada del caso es la renovación. En los últimos días han circulado versiones que hablaban de una ampliación casi cerrada y de una cláusula futura mucho más alta, pero el interés del Sevilla por prolongar su vínculo más allá de 2027 es real, aunque las negociaciones se encuentran en una fase embrionaria.

Al mismo tiempo, el propio Antonio Cordón se mostró optimista el 9 de marzo y aseguró que no esperaba problemas para seguir contando con él muchos años. El club quiere atar a su canterano, pero aún no está en el punto de venderlo como una operación rematada.

Ese matiz importa porque Oso representa algo más que una cláusula que puede subir o una renovación por cerrar. Su crecimiento se ha producido en una campaña áspera para el Sevilla, y precisamente por eso su impacto resulta más visible. Si el sábado suma los minutos de los que tanto se habla, el precio de su salida será mayor.

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